En 1998, Eduardo fue desahuciado por múltiples daños severos en sus órganos, tras más de dos décadas de tratamientos médicos agresivos. Durante años buscó soluciones en la medicina convencional y en distintas terapias alrededor del mundo, sin éxito.
Fue en 1999 cuando encontró en China el camino que lo transformaría: el ZhiNeng QiGong, el sistema utilizado en el hospital más grande del mundo libre de medicamentos y avalado por el Gobierno de China, el Ministerio de Salud Pública y el Buró Nacional de Ciencias.
No solo logró recuperar su salud, también fue reconocido por las autoridades más altas del ZhiNeng QiGong en China como el instructor occidental más destacado a nivel mundial (Shi Jia Zhuang, abril 2017).
Desde entonces, ha dedicado su vida a compartir este conocimiento con miles de personas, guiándolas a despertar su salud, su equilibrio emocional y su máximo potencial.